Tablets en la escuela

Hace un par de semanas me llamó el profesor jefe de mi hijo a una reunión, sin entender qué pasaba, le pregunté a mi hijo qué era lo que sucedía. Mi hijo cursa el segundo año de enseñanza básica, es por esto que no supo darme una respuesta clara, tan sólo me dijo que una inspectora le había quitado su tablet y que ese profesor había realizado gestiones para devolvérsela el mismo día.

Pensé que era lo mismo de siempre, que no era conveniente que llevaran ese tipo de artículos al colegio, que si lo volvía a hacer sería castigado y bla, bla, bla…

Para sorpresa mía, al llegar a la citación acordada, me recibió el profesor de mi hijo junto a la directora. Me dije a mí mismo, no será demasiado. Pero no había en sus rostros una actitud de regaño ni de estar molestos, a ese punto ya nada parecía tener sentido.

Primero que todo me pidieron disculpas por la actitud de la inspectora, ya que ella es algo chapada a la antigua. Y para introducir cuál era el motivo de la citación, me hicieron saber de que estaban contentos con el uso que le daba mi hijo a la tecnología, esto ya que él utiliza la tablet para aprender las tablas de multiplicar e inglés.

Ellos sabían que yo trabaja en el negocio de la tecnología y me contaron que estaban interesados en comprar tablets al por mayor, para levantar una modalidad de aprendizaje acorde a los altos estándares de los países modernos.

La moraleja de este relato tiene que ver con el fomento de la tecnología en el aprendizaje de los niños, y definitivamente dejar de mostrar una censura sin criterio del uso de artefactos tecnológicos. Los profesores me felicitaron por animar a mi hijo a estudiar con tablet y me aprovecharon de decir que sus notas eran excelentes.

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